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Se puede facturar sin ser Autónomo?

Primero decirte que se trata de una opción que se mueve en el terreno de la alegalidad.

Para poder ejercer como trabajador por cuenta propia, y facturar por ello, es necesario darse de alta como autónomo. Un trámite que incluye, a su vez, el alta tanto en Hacienda como en Seguridad Social.

Podrás facturar sin ser autónomo dándote de alta en Hacienda y sin hacerlo en la Seguridad Social. De este modo no estarás configurado como autónomo en el RETA, y no pagarás la cuota mensual que te correspondería.

Pero para ello, tendrán que concurrir dos circunstancias:

  1. Que no desarrolles tu actividad de manera habitual. Recuerda que en caso contrario, por poco que factures, tienes que darte de alta como autónomo. Ahora bien, ¿qué se entiende por una actividad habitual? Para la Seguridad Social. La teoría dice que no sería una actividad habitual aquella que no represente tu medio de vida, sino una acción complementaria u ocasional.
  2. Que no percibas ingresos superiores al Salario Mínimo Interprofesional. El segundo punto que debes tener en cuenta son los ingresos que tengas, no el beneficio, sino los ingresos que generes con tu actividad. Estos no deben superar el Salario Mínimo Interprofesional, en la actualidad 12.600 euros anuales, 900 mensuales en 14 pagas.

Y, aunque no te des de alta como autónomo, además, deberás cumplir con las obligaciones formales asociadas a la facturación. Entre otras, declarar el IVA de los ingresos obtenidos, cumplimentando el modelo 303, y autoliquidar el pago fraccionado del IRPF con el modelo 130. Y, por supuesto, también declarar esos ingresos en tu Declaración de la Renta.

En caso de no cumplir con estos requisitos, si la Seguridad Social lo detectase, acarrearía las sanciones pertinentes. Para empezar, te daría de alta en el RETA desde el momento en el que la Administración lo considerara oportuno y te obligaría a pagar todas las cuotas no percibidas hasta el momento con su recargo e intereses correspondientes Además, perderás cualquier bonificación a la que hubieras tenido derecho.

Nuestro consejo es que es conveniente que primero realices una consulta con tu asesor evitando posibles consecuencias negativas.